
En una línea de doblado, el calor desigual no puede ocultarse. Se puede observar de inmediato: distorsiones ópticas, ondas en los bordes, grietas por estrés térmico que se manifiestan durante la inspección final. También hay vidrio defectuoso que debería haber sido aceptado. Los hornos de convección intentan compensar esto, pero son lentos para reaccionar y además generan costos adicionales debido al uso excesivo de aire.
Hemos desarrollado un sistema de calentamiento que permite controlar eficazmente el proceso: la energía se dirige directamente hacia el vidrio, creando un campo térmico uniforme en toda la zona de doblado.
Lo importante desde el punto de vista técnico Utilizamos emisores infrarrojos de onda corta ajustados a la emisividad del vidrio, de modo que la energía se utilice en el propio vidrio en lugar de calentar las paredes del horno. El sistema es modular y escalable; sus capacidades varían entre 12 kW y 120 kW, con voltaje de 400 V en tres fases. Está diseñado para integrarse en hornos de doblado existentes o para ser instalado en nuevas líneas de producción. Cada zona se controla de manera independiente, manteniendo la temperatura dentro de un rango de ±3°C sobre toda la superficie del vidrio. El tiempo de calentamiento es rápido: generalmente menos de 120 segundos desde la temperatura fría hasta la temperatura de procesamiento. La repetibilidad es suficientemente alta como para mantener la consistencia en cada ciclo de doblado.
Por qué funciona bien en la línea de producción Cuando el centro y los bordes del vidrio alcanzan la misma temperatura de conformado, el vidrio se dobla de manera predecible. No hay doblado excesivo en los bordes ni estiramiento en el centro. Esto significa menos rechazos debido a defectos ópticos o fracturas por estrés. Además, el tiempo de ciclo disminuye, ya que no es necesario esperar a que el horno alcance la temperatura adecuada.
Al mismo tiempo, la transferencia de energía por radiación directa puede reducir el consumo de energía en hasta un 30% en muchas líneas de doblado de alta potencia. Esto reduce los costos relacionados con el consumo de energía y también ayuda a reducir los costos asociados a los picos de consumo. Menos rechazos, menos recalentamientos y menos problemas técnicos.
Qué hay que tener en cuenta La instalación es sencilla en la mayoría de las líneas de producción, pero es importante considerar ciertos factores. La distancia entre los emisores y el vidrio, así como la geometría de los reflectores, determinan la uniformidad del campo térmico. Por eso, dimensionamos los módulos de acuerdo con el espesor del vidrio y el radio mínimo de doblado. Es necesario esperar un tiempo determinado para la configuración personalizada de las zonas de calentamiento. También hay que tener en cuenta que el polvo ambiental y el flujo de aire de enfriamiento pueden acortar la vida útil de los emisores si no se gestionan adecuadamente.
Ajustamos los conectores y sistemas de montaje a las características de su horno. Sin embargo, suele ser necesario realizar un cierre temporal del horno para poder instalar el sistema.