
Dejen de luchar contra sus calentadores de techo
La mayoría de los calentadores de fábrica son del tipo que se instalan una vez y luego se olvidan por completo… hasta que algún elemento del calentador se daña. Entonces comienza el verdadero problema: hay que desmontar todo el aparato, manipular los cables durante medio día solo para reparar un solo elemento. Es un verdadero dolor de cabeza.
Por eso hemos diseñado nuestros módulos de infrarrojos de manera diferente.
El enfoque “Plug and Play”
Decidimos abandonar el antiguo método de conectar todos los elementos directamente al mismo sistema central. En su lugar, hicimos que cada sección de calefacción fuera una unidad independiente. Así, cuando algún elemento se daña, no es necesario desmontar todo el aparato. Solo basta con reemplazar ese elemento y volver a colocarlo en su lugar.
Esto convierte algo que llevaría toda una jornada laboral en una tarea de cinco minutos. Rápido. Sencillo. Listo.
Los aspectos técnicos (sin los detalles aburridos)
Utilizamos alimentación industrial de alta tensión. ¿Por qué? Porque así se reduce la carga eléctrica en las largas distancias entre los elementos del calentador. También utilizamos infrarrojos de onda corta. Si alguna vez ha trabajado en un almacén donde el techo está muy caliente pero sus pies están fríos, sabe bien cuál es el problema. El calor generalmente se queda arriba, sin llegar al suelo. Nuestro sistema hace que el calor llegue directamente al suelo, evitando así que se desperdicie en el aire.
Sin embargo, hay un problema: los tubos de alta potencia generan mucho calor localizado. Si no se ajustan bien los reflectores, existe el riesgo de que el casco del calentador se deforme con el tiempo. Es algo que hay que tener en cuenta durante el proceso de diseño.
Mantenimiento en la práctica
A nadie le gusta soldar conexiones o manipular terminales desde una altura de veinte pies. Es peligroso y lento. Por eso, utilizamos conectores estandarizados. Es un reemplazo sencillo.
El proceso es el siguiente:
Desconectar el cable de alimentación. Retirar las abrazaderas de sujeción. Reemplazar el tubo. Volver a colocarlo en su lugar.
Eso es todo. Hemos convertido un proyecto eléctrico complejo en una tarea mecánica sencilla. De esta manera, se mantiene a los trabajadores calientes, y, lo más importante, se evita que los técnicos tengan que trabajar desde alturas peligrosas.